«Brilla Siempre: Cuidados Esenciales para Mantener tus Joyas Impecables»
Evita que entren en contacto con productos en spray, perfumes, cosméticos o cremas que puedan dejar residuos o crear abrasiones. Que sea lo último que te coloques
Igual que los cosméticos, los productos de limpieza tienen químicos que pueden dañar el brillo, color e integridad de los metales o piedras. El amoniaco, la tintura de yodo, mercurio, entre otros; son peligrosas para algunos metales y piedras.
En verano, nada mejor que disfrutar del mar, un río, la piscina o un momento de relax en el jacuzzi. Pero antes de sumergirte, recuerda quitarte las joyas. La sal, el cloro y otros químicos pueden alterar de forma irreversible el brillo, el color, la estructura de metales o piedras. Además, el agua puede aflojar enganches y hacer que las pierdas sin darte cuenta.
El sudor es ácido, con el tiempo, puede afectar el brillo, la integridad de los metales y piedras. Además, al hacer ejercicio, corres el riesgo de golpear tus joyas, lo que puede deformar el metal o debilitar los engastes, aumentando la posibilidad de que se suelten las piedras. Incluso el agua o la humedad pueden aflojar los cierres y hacer que las pierdas sin darte cuenta.
Incorporar una rutina de limpieza, después de cada uso es clave para conservar no sólo el brillo de tus joyas. Con solo pasar un paño de algodón suave o uno específico para joyería, eliminarás huellas, residuos de sudor, grasa maquillaje, perfume o polvo, que pueden afectar su apariencia con el tiempo. Un pequeño gesto que hace una gran diferencia.
Asegúrate de revisar regularmente los cierres de tus: cadenas, aros, tobilleras, pulseras y relojes, para garantizar que estén firmes y en perfecto estado. Este simple cuidado previene aperturas accidentales y protege tus joyas de pérdidas.
Para conservar tus joyas en óptimas condiciones, que luzcan como recién compradas, es esencial mantenerlas organizadas de manera adecuada. Guarda cada pieza por separado para evitar enredos y rayaduras, preferiblemente envueltas en bolsas de terciopelo o en su caja original. Adicionalmente, es recomendable colocar un sobre antihumedad en el lugar de almacenamiento para minimizar la corrosión. Asimismo, evita la exposición directa a la luz, al aire y a la humedad, factores que pueden deteriorar el brillo y calidad de tus joyas con el tiempo.
La plata esterlina y la plata 925 se refieren esencialmente a lo mismo, pero en diferentes términos. Ambas hacen referencia a una aleación de plata en la que el contenido de plata pura es del 92.5%.
Suele componer principalmente de cobre (aunque en algunas aleaciones se usan otros metales, como el zinc o el níquel).